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Carta a mi Amigo Kirchnerista

Basada en hechos reales.

Querido amigo K,

Qué bueno que nos encontráramos nuevamente la semana pasada, durante el asado de cumpleaños de Ezequiel.

Me alegra saber que te está yendo bien en el laburo. Además, siempre te lo digo, me parece genial que trabajes en una empresa multinacional, de excelente trato con sus empleados y que permanentemente presenta nuevos desafíos por el ritmo de su innovación.

Ahora realmente me quedé pensando en lo que conversamos acerca de la política y de las elecciones. A ver, yo sé que a vos siempre te gustó el peronismo y también su versión más “kirchnerista”… pero tengo que decirte que algunos de los argumentos que utilizaste para defenderlos no me parecen nada buenos.

Reconozco que tal vez yo no usé la mejor de las maneras para dar a conocer mi punto de vista, así que por eso hoy me siento a escribirte estas líneas. Para tratar de hacerte ver que, incluso aunque gane la dupla Fernández-Fernández, no van a poder llevar a la Argentina a ese supuesto “mundo ideal” del que Macri nos privó.

Te reconozco

Empecemos porque yo no niego de ninguna manera que la situación económica hoy sea peor a la de 2015. Especialmente, es peor para muchos de los asalariados que, como vos, trabajan en el sector privado.

En diciembre de 2015, el salario promedio de un trabajador del sector privado era $ 15.300. En diciembre de 2018 fue de $ 33.400, pero en términos reales cayó un 13,2% producto de la suba de la inflación.

La ecuación da mucho peor si se ve lo poco que subió el salario promedio en relación con las tarifas de servicios públicos.

En términos nominales, entre diciembre de 2015 y abril de este año, los ingresos de los trabajadores se multiplicaron por 2,4. Sin embargo, la luz en la Ciudad de Buenos Aires se multiplicó por 20, el precio del gas por 9 y la tarifa de agua por 7.

Ahora acá déjame hacerte una aclaración más que necesaria. Durante 12 años estos precios habían estado pisados por el gobierno como forma de reprimir la inflación en un período donde, no obstante, ésta siempre estuvo en el tope del ránking mundial.

Además, esa política de controles destrozó el sistema energético.

El motivo es fácil de entender: imagínate si a vos durante todo el gobierno kirchnerista te hubieran pagado de salario los mismos $ 6.000 que te pagaban en enero de 2009. Para enero de 2009 era un sueldo buenísimo… pero si se hubiera congelado nominalmente por 6 años, hubieras estado cobrando en 2015 apenas por encima del salario mínimo, que era de $ 5.600.

O sea, si te controlan “los precios” (tu salario) a nivel trabajador, te vuelven pobre. Y si se los controlan a las empresas, las quiebran…

Algo tenía que cambiar ahí, tenés que reconocérmelo.

Tu ahorro en Dólares

Cambiando de tema, me solés decir que antes podías ahorrar más dólares de los que podés ahorrar ahora.

En primer lugar, siempre que me decís eso me acuerdo que en su momento hablabas de la necesidad de “desdolarizar la mente de los argentinos”. ¿Qué pasó con ese anhelo tan altruista y patriótico?

En fin, volviendo a lo principal, es totalmente cierto que hoy el dólar en términos reales, que es lo que importa, está más arriba incluso que cuando se salió del cepo. Si miramos los datos oficiales más transparentes posibles, el tipo de cambio real en mayo de este año estuvo 22,3% más caro que en enero de 2016.

O sea, si tu salario no subió 22,3% en términos reales, es obvio que te va a costar más ahorrar en dólares.

Pero ojo acá, porque yo me acuerdo que vos comprabas dólares al “tipo de cambio oficial” antes de que se terminara el cepo. Y de ninguna manera vos podés comparar ese ahorro en dólares que podías tener con el que podrías tener ahora.

¿Por qué no?

Porque ese esquema implicaba un privilegio totalmente inmoral tanto para vos como para cualquiera que pudiera acceder al mismo. Y, como todo privilegio, implicaba que alguien lo estaba pagando con un perjuicio.

¿Cómo funcionaba el esquema?

Con el cepo cambiario ningún argentino tenía acceso libre al mercado de cambios. Todos debían hacerlo previa autorización burocrática. Esto era así porque el gobierno había fijado un precio ridículo para el dólar, con la idea de evitar sincerar la devaluación de la moneda.

Obviamente, esto desincentivaba la exportación y la venta de dólares, pero en cuanto alguien exportaba, el Banco Central –ese que les gusta a los economistas de Alberto Fernández – obligaba al exportador a liquidar sus dólares al tipo de cambio oficial. Y como el dólar en el mercado paralelo andaba por los $ 13 y el “oficial” por los $ 9, esto implicaba cobrarle al exportador un suculento impuesto del 31% sobre sus ventas.

Obviamente, la contracara de ese impuesto era el subsidio que te daban a vos, permitiéndote comprar dólares a precio barato, en lugar de tener que ir -¡COMO HACÍAN LOS QUE GANABAN MENOS DE DOS SALARIOS MÍNIMOS, O SEA LOS MÁS POBRES!- al mercado paralelo a pagar su verdadero precio.

En resumidas cuentas, si ese es un argumento para volver a votar a Cristina, estamos directamente frente a la defensa no solo de un sistema totalmente ineficiente, sino profundamente inmoral y regresivo.

No van a volver

Bueno, para ir terminando porque no te quiero aburrir, déjame decirte una cosa más. Tal vez vos pienses que si vuelve CFK, entonces también va a volver el dólar barato, va a subir tu salario, y la economía va a volver a crecer a “tasas chinas” como cuando Alberto Fernández era Jefe de Gabinete.

Pero el problema es que si ellos hacen lo mismo que hicieron cuando eran gobierno, entonces de ninguna manera esto va a ocurrir.

Es que, en realidad, el fuerte crecimiento de la economía argentina del período 2003-2007 se debió puramente a un rebote originado en la violenta devaluación de 2002. Con salarios en el piso, como expliqué aquí, era muy difícil no volver a crecer.

Ahora durante esa época, tanto Néstor como Cristina lo que hicieron fue tomar todo tipo de políticas contrarias al crecimiento. O al menos, contrarias al crecimiento sostenible. Es decir, crearon un boom totalmente artificial, basado en el déficit fiscal, la emisión monetaria, y la hiperregulación de la economía.

Para el período 2011-2015, el “modelo” ya no dio para más, porque ya nadie más quiso hacer nuevas inversiones en el país. Es así que desde 2011 que la economía no crece y la inflación no baja. Y esto es tanto culpa de Macri como de Cristina y sus políticas

Así que, querido amigo K. Vos tenés mucha bronca con Macri, yo también, aunque por diferentes motivos. A vos te parecerá un “neoliberal ajustador” y a mí un “socialdemócrata temeroso”. Pero en una cosa nos tenemos que poner de acuerdo: eso que añorás del pasado no va a volver si vuelve el Kirchnerismo.

Fueron políticas erradas, antieconómicas e inmorales.

Hoy la economía necesita reformas estructurales para volver a crecer. Y no sabemos si Macri las va a hacer. Pero parece casi seguro que la dupla Fernández-Fernández no las hará de ninguna manera.

¡Abrazo grande y espero tu respuesta!

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