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En materia de inflación, Cambiemos deja mejor herencia que el kirchnerismo

Tres elementos muestran que la situación hoy es muy superior que la dejada por la gestión Kirchner-Kicillof-Vanoli.

Se acercan las elecciones en nuestro país y, a pesar de que las fichas del tablero de ajedrez se han movido mucho esta última semana, no parce que sea posible, al menos por ahora, romper con la dicotomía hegemónica de los últimos 8 años.

¿De qué hablamos? De la fuerte polarización que existe entre, por un lado, el kirchnerismo y, por el otro, el partido de gobierno.

Por mucho que los candidatos de “la avenida del medio” se esfuercen por aparecer y tejer alianzas, y por mucho que se hable del peronismo “racional” (?) como opción de poder, todo indica que en octubre las alternativas más competitivas serán nuevamente similares a las que había en 2015.

Así las cosas, ¿qué pasará con la inflación? ¿Qué gobierno deja la cancha más prolija en el tema económico de mayor importancia de los últimos años?

A continuación, tres elementos que muestran que, exclusivamente en materia inflacionaria, la “herencia” que dejará Cambiemos es sustancialmente mejor que la dejada en 2015 por lo que hoy es Unidad Ciudadana.

Tipo de cambio sin cepo

A mediados de 2015, cuando Macri anunció que si él era elegido presidente iba a sacar el cepo cambiario “en un día”, hubo acaloradas discusiones en torno a si eso era posible o no. Obviamente, todo es posible, así que el debate giró en torno a sus consecuencias.

Muchos decían que si el cepo se levantaba el dólar se iba a “disparar” y que también saltaría la inflación. Un dirigente del espacio de Daniel Scioli, recuerdo, dijo que sin cepo el dólar iba a estar en $ 50. Aún hoy, 4 años después, el tipo de cambio no ha tocado esa marca.

Desde este lugar sosteníamos que el tipo de cambio no se iba a disparar (en el sentido de que no se ubicaría por encima de lo que costaba, en su momento, el dólar blue), pero que sí íbamos a ver un salto en la inflación.

En su momento, sostuve que si bien no era cierta la idea de que el dólar es el origen de la inflación:

La liberación del tipo de cambio sí generará un aumento del nivel de precios. Dado que los procesos de ajuste de precios relativos llevan su tiempo, lo más probable es que veamos una suba del precio de los bienes “dolarizados” sin una correspondiente baja del precio del resto de los bienes en el corto plazo.

Es decir, como a corto plazo una fuerte suba del dólar afecta el nivel promedio de precios, era absolutamente esperable que la salida del cepo impactara en la inflación como efectivamente lo hizo.

Lo mismo, también, ocurrió en 2018. Se disparó la divisa y la inflación casi se duplicó en el año.

Ahora bien, en términos del panorama hacia adelante, el nuevo gobierno no encontrará un cepo cambiario sino un sistema de flotación del dólar (con intervenciones del central) y con un precio para la divisa que, en términos reales, es mucho más alto que el que encontró.

Es decir que, si bien el dólar puede volver a subir generando su efecto de corto plazo sobre los precios, no es absolutamente cierto ni inevitable que esto pase, como sí era inevitable que ocurriera en 2015-16.

Tarifas actualizadas

Otro de los instrumentos que el kirchnerismo utilizó para disfrazar la inflación que generaba con su política monetaria desenfrenada destinada a financiar el gasto público fue el congelamiento de tarifas de servicios públicos.

Los precios de la luz, el agua y el gas prácticamente no se movieron durante las gestiones de Néstor y de Cristina. Algo similar ocurrió con el boleto de colectivo, del subte y de los trenes.

Como consecuencia de este esquema, el gobierno comenzó a subsidiar estos consumos, de manera de evitar la inviabilidad de las empresas proveedoras. De acuerdo con datos oficiales, en 2015 por cada peso que costaba la electricidad, solo 13 centavos eran aportados por el usuario final.

Fuente: Iván Carrino y Asociados en base a CAMMESA.

Hoy por cada peso de gasto, 64 centavos aportan el consumidor, y solo 36 el gobierno.

Otra forma de ver esto es lo mucho que subió el precio de los servicios básicos del hogar entre 2015 y 2019. Según las estadísticas del Gobierno de la Ciudad, entre diciembre de 2015 y abril de 2019:

  • La electricidad subió 1925%
  • El gas, 828%
  • El suministro de agua 662%

Todo esto mientras los precios, en promedio, subieron solamente 199%.

Fuente: Iván Carrino y Asociados en base a IPC-Estadísticas CABA.

La actualización de tarifas tiene un efecto similar al del dólar. No “generan” inflación sino que son la respuesta a ella. Pero una vez que los precios se sinceran, los índices que miden la inflación inevitablemente saltan con los precios regulados ajustados.

Ahora con tarifas fuertemente actualizadas, y una situación similar en subte, colectivos y trenes, esta “herencia” también es largamente menos pesada que la que había en diciembre de 2015.

Emisión monetaria y déficit fiscal

El último punto que muestra una mejora de la Argentina 2019 versus la de 2015 es el de las verdaderas causas de la inflación. ¿Cuáles son? El déficit público financiado con emisión monetaria.

Si miramos el año 2014, $ 92 de cada $ 100 que el gobierno gastaba en exceso de lo recaudadado era emitido por el Banco Central. Es decir que 92% del déficit se financiaba con la emisión de “adelantos transitorios” o el giro de “utilidades” desde el Banco Central al Tesoro.

En 2015 ese ratio había bajado al 62%, pero la base monetaria crecía al 40% en diciembre.


Fuente: Iván Carrino y Asociados en base a BCRA y Ministerio de Hacienda.

Hoy esas causas no están tan presentes. En primer lugar, porque las transferencias del BCRA al tesoro hoy son $ 0. En segundo, porque la base monetaria hoy está 30% por encima del año pasado, pero congelada, por lo que en diciembre su aumento anual será cerca de 0%.

Al mismo tiempo, en 2018 el Tesoro se comprometió a ir cerrando el agujero fiscal a un ritmo mucho mayor al anunciado en 2016.

Para concluir: ¿quiere decir esto que con Cambiemos estamos mucho mejor que con Cristina? Categóricamente No.

¿Quiere decir que la economía anduvo mejor entre 2015-2019 que entre 2011-2015? Tampoco.

¿Quiere decir que no hay otros temas en donde la herencia sea más pesada? No, el enorme nivel de endeudamiento público es un ejemplo donde Macri se la deja más complicada a la próxima gestión.

Lo que sí quier decir esto es que, exclusivamente en materia de inflación, la “herencia” (es decir, lo que queda para resolver a futuro) es mucho más liviana que la que dejó CFK.

Hoy el dólar no tiene cepo, sino flotación administrada. Las tarifas se encuentran casi totalmente ajustadas y la emisión monetaria para financiar al fisco desapareció por completo.

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3 Comments

  1. Gustavo Gustavo 1 junio, 2019

    Hola Iván,
    Por lo que comentás, Cambiemos deja mejor ordenada la cancha en material inflacionaria de como la dejó el Kirchnerismo. ¿Cuándo el ciudadano a pie va a ver los efectos de estas medidas?
    Muchas Gracias
    Saludos

    • Gustavo Gustavo 1 junio, 2019

      Me falto aclarar, EFECTOS POSITIVOS..!! Los negativos ya los tenemos bien identificados ajajajaja

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