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Subsidios inmorales

¿Por qué congelar las cuotas UVA y no ayudar a todo argentino que tenga una deuda?

Un viejo chiste sobre el socialismo dice que dos camaradas, Igor y Vladimir, están charlando en un café y se da el siguiente intercambio:

  • Camarada revolucionario…Si tuvieras dos casas, ¿donarías una a la revolución?” – pregunta Vladimir.
  • ¡Sí! – responde entusiasta el Igor.
  • Y si tuvieras dos autos de lujo, ¿donarías uno a la revolución? – vuelve a preguntar Vladimir.
  • ¡Sí, claro! – responde entusiasta Igor.
  • Y si tuvieras un millón en tu cuenta bancaria, ¿donarías la mitad para la revolución?
  • Lógicamente, lo donaría – insiste el generoso Igor.

Finalmente, Vladimir hace una pregunta similar pero que recibe una respuesta diferente:

  • Y si tuvieras dos gallinas, ¿donarías una para la revolución?”
  • ¡¡Noooooo!! – sorprende Igor.
  • Pero… ¿cómo? ¿por qué donarías una casa si tuvieras dos, un auto de lujo si tuvieras dos, y 500.000, si tuvieras un millón en tu cuenta pero  no donarías una gallina si tuvieras dos?
  • ¡¡Porque las gallinas, si las tengo!!

Préstamos a la argentina

Traigamos este ejemplo a la realidad de Argentina hoy. Si usted tuviera, digamos, un ahorro de $ 20.000, que al día de hoy representan una suma total de USD 345, ¿los prestaría?

Asumiendo que la respuesta es sí, formulo la pregunta siguiente: ¿a qué tasa de interés?

Una posibilidad es que diga algo así como la tasa de inflación esperada… que con la devaluación de estos días podría ser 40%, 50% o 60%, ¿quién sabe?

Otra posibilidad es que decida prestar el monto en pesos, dolarizarlo, y sobre eso cobrar una tasa de interés similar al riesgo país. Es decir, te presto US 345 y me devolvés USD 345 en un año, más un interés de 19% en dólares.

Una última posibilidad es prestar los pesos, y esperar como devolución los $ 20.000, actualizados por la inflación, más una tasa de interés que compense el hecho de que usted no va a tener los $ 20.000 para usarlos inmediatamente.

La única opción que estaría seguramente descartada por completo es prestar $ 20.000 por uno, dos, tres o cinco años y esperar como recompensa una tasa de interés de 10% anual y los $ 20.000. Si hiciera eso, al cabo del período del préstamo, usted sería infinitamente más pobre.

Como se observa, la inflación licúa el valor de las deudas, a menos que éstas estén atadas a la inflación, sean en moneda extranjera o tengan incorporada una tasa de interés estratosférica.

He ahí el origen de los créditos UVA.

Si yo te presto una UVA, y vos me devolvés una UVA, entonces mi capital no se depreció por la inflación. Simple. Nada raro.

Obviamente, si me endeudo en UVAs me comprometo a devolver un capital que no se ha modificado en términos reales. Y, si mi ingreso cae en términos reales, estaré un poco peor. No hay dudas de eso.

El tema es qué alternativas hay. Y las que hay son las dichas. O pedir un préstamo en dólares. O pedir un préstamo a tasas más altas y, además, cuotas más altas.

Caso real

A raíz del tema créditos UVA, del que me he cansado de escribir y debatir, me escribió un seguidor en Facebook. Este ciudadano de Argentina tomó un crédito hipotcario el año pasado, pero no un crédito UVA, sino uno “tradicional”.

Aquí abajo copio su historia:

Buenas noches, estuve leyendo varias notas y tuits de su autoría sobre los privilegios a los hipotecados uva y el lobby que estos últimos generar para obtener algún tipo de beneficio.

Quiero decirte que yo soy un hipotecados de crédito tradicional desde el año pasado. Desde que contraje mis obligaciones, hago un gran esfuerzo para cumplir con la cuota del crédito que tuvo y tiene una carga mucho más alta que la de los créditos UVA justamente porque no se ajusta por inflación.

Saqué el crédito “Nación tu casa” donde por un año y medio la cuota es fija y a partir de la cuota 18 se actualiza una vez al año a través del CVS anual publicado de agosto.

Según mis cálculos dependiendo cómo cierre el coeficiente en agosto mi cuota se estaría actualizando 40% en enero (es decir más que ni sueldo neto) y así sucesivamente. Es decir más o menos igual que los créditos UVA. La única ventaja sería la no indexación del capital, por ello me prestaron menos capital y más caro que a los deudores UVA.

Quiero manifestarle mi bronca sobre la medida que lanzó el presidente sobre congelar la cuota UVA y que todos nosotros nos hagamos cargo de esa deuda. Yo el año pasado podría haber obtenido el triple (un compañero de trabajo con mi mismo sueldo sacó crédito UVA y era exactamente el triple) de lo q me prestó el banco porque fue bajo la modalidad UVA.

Sin embrago fui precavido y trate de conseguir un departamento pequeño que pueda pagar. En fin me gustaría si podría hacer una nota… y que la sociedad entienda que no hay “víctimas “. Muchas gracias.

Obviamente que tengo sentimientos encontrados pq tengo familiares y compañeros que tienen créditos UVA, pero a su vez pienso que si seguimos así este país no tiene futuro y obviamente las medidas de ayer y las que quieren los deudores uva van a perjudicar el acceso a la vivienda de muchas familias en el futuro

¿Qué se puede agregar? En primer lugar, una lección de la economía aplicada a la ciencia política: los que ganan son los grupos organizados contra los desorganizados. El grupo de “hipotecados UVA”, compuesto de no más de 2000-4000 personas, tienen buena organización y consiguieron un congelamiento de su cuota, donde la diferencia con lo que deberían haber pagado afrontará el estado. Es decir, vos y yo, que no nos organizamos para que no nos esquilme el gobierno.

Lo segundo es que obviamente que la situación de todos los argentinos, con devaluación tras devaluación y caída del salario real es mala y se ha deteriorado mucho. Pero si el gobierno debe “ayudar” a alguien, ¿a quién debe ayudar?

¿A José, que no llega a fin de mes en serio y está por debajo de la línea de pobreza, como el 35% de los argentinos… o a quienes pudieron ahorrar al menos el 20% de una casa (promedio USD 70.000 o 100.000) y que, si bien pueden estar peor hoy por la caída del salario, tienen o está en su responsabilidad individual hacerse de un margen de maniobra para afrontar este momento?

La ética básica diría que hay que subsidiar a los primeros y no a los segundos. Pero sabemos cómo es la política.

Subsidiemos a todos y todas los que me den votos y buena prensa. Si lo pagamos con más inflación o la desaparición del crédito… después se verá.

Buen fin de semana.

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